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BICICULTURA

La bicicultura es un modo de entender la bicicleta.

Se trata de enseñar a jóvenes y no tan jóvenes la bicicleta laboral y de paseo de antes de los coches.

Autobuses, metros o tranvías han ido dibujando la ciudad a la medida de su majestad el coche al que obedecen y al que responde el carril-bici.

Las bicicletas han vuelto a la ciudad pero ya no son aquellas bicicletas.

MARCO UTÓPICO:

En el principio es la ciudad.

Pensar la ciudad.

La crítica de la ciudad pura.

Por las viejas y estrechas calles de Sevilla se acepta como natural el actual reparto entre calzadas y aceras que viene del tiempo de los carruajes de caballos.

Desde aquella ciudad en la que ir en coche, no pisar el suelo, no mancharse de polvo o de lodo, era marca de poderío y al chasquido del látigo y a los cascos de los caballos se apartaba la gente llana, hasta esta ciudad donde, si le dejan, mandaría el cuatro por cuatro.

El pueblo sigue siendo de peones o peatones que se apartan al paso.

Lo más que se espera de un ayuntamiento es que amplíe las zonas peatonales.

El primer carril de Sevilla no fue el carril-bus ni el más aparatoso, el carril-bici.

El carril histórico han sido las calzadas, el carril-coche.

Algunas aceras parecen concebidas para facilitar el pie en el estribo a quienes subían y bajaban de los carruajes y para trazar a los carruajes su camino.

Lo que no es calzada, supongamos que hoy le llamamos acera: orilla de la calle particularmente destinada para el tránsito a pie.

Lasso de la Vega, Navarros, Matahacas, Sol, Jesús del Gran Poder: aceras tan estrechas como inútiles, salvo para doblarse un tobillo.

¿Sevilla, "la ciudad de las personas", y no pueden las personas pasear, no puede por las aceras ir una pareja del brazo y tan a gusto?

La alternativa es la desacerización, aceras fuera, repartir lo que hay.

La pavimentación a un mismo ras o nivel.

Estratégicas vías que soportan un tráfico infernal quizá dependan de un plan más amplio, pero muchísimas calles se podrían igualar ya mismo y sin problemas.

Véanse Redes o Alfaqueque.

De paso, el viejo adoquinado, que nos destroza el cuerpo y las bicicletas, se podría cambiar por materiales más pulidos.

Sin mi acera y tu calzada, todo es calle y por esa calle cabemos todos.

MARCO ESTRATÉGICO:

El primer carril desagregado de los coches fue el carril-bus-taxi.

A taxis y a autobuses se reservaba con buen criterio el carril derecho de grandes avenidas, aquellas donde en horas punta el transporte público perdía tiempo y razón.

El carril-bus era una simple raya blanca continua.

La idea de levantar muritos de separación partió de una política discutible: autobuses y taxis padecían continuas invasiones de automovilistas que se colaban en el carril o estacionaban sus vehículos invasivamente.

La respuesta municipal no fue disuadir y sancionar.

Como si no hubiese policía, circuitos y cámaras de televisión para combatir a los invasores, la respuesta fue levantar separaciones verticales.

El Ayuntamiento renunciaba a ejercer su autoridad y nos trataba a todos como a inciviles o niños chicos, para que no peleáramos.

La ciudad había echado su suerte.

Yo por aquí, tú por allí.

Encarrilados autobuses y bicicletas, lo que quedara de vías y calzadas se lo iba a quedar el coche.

Sevilla barbacana.

Sevilla descascarillada.

Éramos pocos y parió el metro-centro, otro carril.

El mal humor ciudadano ha aumentado estrepitosamente.

Todos creen que van por su sitio, todos creen que su sitio es suyo, todos dicen a todos por donde tienen que ir.

El coche increpa a la bici: ¡al carril!, y la bici manda al coche ¡a la autoescuela!, porque está claro que desconocen el código y las ordenanzas municipales que tratan a la bicicleta como lo que es: un vehículo más.

Ni a favor ni en contra del carril-bici, al carril le vemos muchos reparos, principalmente por un trazado que está inspirado en los grandes trayectos tipo metro, lanzaderas desde el extrarradio que hemos llamado bicicleta obrera.

Así, por ejemplo, la línea San Jerónimo Bellavista discurre por la acera exterior de Torneo y en Plaza de Armas se sotierra por Marqués del Contadero y por el río, trazado que estará muy bien para quien vaya de paso o para el turista que quiera ver los bajos del puente de Triana, pero que no sirve para ir de San Lorenzo al Arenal o de San Vicente a la Barqueta.

¿Arjona y paseo de Colón sin carril-bici en superficie? ¿El casco antiguo sin carril-bici circular-interior que ronde la ciudad por dentro, y no por fuera? ¿Pero qué clase de carril es ese?

Pero el gran reparo al plan Sevilla en Bici es que en el dilema "al coche o al peatón" el plan es cobardica y muerde espacio a las de por sí estrechas bandas peatonales.

Demasiada acera-bici.

Demasiados tramos compartidos con peatones, que se quejan con razón.

Las nuevas bicis, criadas entre acerados, se infantilizan y crecen arrogantes.

Ayer marginadas y hoy con orgullo-bici, estas bicicletas nunca perderán el miedo y no aprenderán jamás a conducir ni a conducirse ni entre las personas ni entre los coches.

Como política urbana, al carril-bici le vemos dos pegas fundamentales.

Primero, que no deja de ser un carril más en la ciudad de los carriles.

Y segundo y a la larga, que acabarán por prohibir o sancionar todo lo que se salga del carril.

En otras ciudades ya está pasando.

Detrás de infraestructuras vienen reglamentos y detrás de reglamentos vienen las multas.

A la petición "¡carril-bici, ya!", la respuesta: "¡al carril, ya!".

Lo que fue Acontramano, de a contra mano, nada.

En la ciudad malhumorada, la bicicultura se busca la vida y calla.

Ser y estar.

Ciclista se está, mientras se pedalea, no se es: no somos de ideología ni de orgullo-bici.

Ciclistas de Sevilla que hoy vamos en bici, mañana andando o en coche, fatalmente a todos nos espera el vehículo lento, la sillita de ruedas.

Ciclistas de Sevilla no podemos transfigurarnos en deportistas de élite ni en criaturitas mimadas en plan anuncio de La Casera: si no hay carril-bici, la alfombra de oro, nos vamos.

Salvo para quien vive lejos y tiene que recorrer larga distancia, la bicicleta de Sevilla no es de montaña ni necesita treinta marchas, no es para carreras ni para hacer caballitos y brincos por las aceras.

La bici diaria es para llegar a la oficina en traje, si hace falta, sin excesos de colorines ni esclavitudes indumentarias.

Bien están guardabarros, luces, timbre, trasportín y antirrobo.

El casco en ciudad no es obligatorio.

Y despacito: mujeres ni hombres podemos llegar sudando.

Para empezar, hace falta sacar a la bicicleta de su condición de trasto en trastero o de objeto "que no pesa" por terrazas y azoteas.

Falta imponer aparca-bicis a ras de suelo en las comunidades, por calles o por barrios.

Para no ir cargando con cadenas y pitones, hay que acabar con la bici delincuente.

Muerto el perro de la venta sin papeles, se acabaría la rabia del robo: robar bicicletas, para qué, si no se venden.

Y fomentar una red de talleres, alternativos al vigorismo juvenil de arremángate, abuelo, y ponte a arreglar el pinchazo.

La bicicultura, que es también la bicieducación, respeta la jerarquía.

En zonas sensibles de tráfico templado, lo último son los vehículos particulares, a más cilindrada más tienen que ceder el paso.

Prioridad absoluta a carros y a carritos y al transporte público.

Pie a tierra entre las multitudes, por Sierpes o Tetuán.

No imitar las bicicletas holandesas o alemanas, francamente nazis en el trato con las personas.

No imitar ciclismos con histeria y prisas.

Nuestro lema: el paseante.

BICICULTURA 2008:

Como Sevilla tiene un casco histórico tan enorme y unas rutas culturales que se pintan solas, la Bicicultura con mayúsculas celebra todos los años, siempre en viernes de dolores, una concentración y una ruta alrededor de una efemérides. En 2005 hicimos la ruta de la Sevilla de Cervantes; en 2006, la Sevilla de la República y caserones de artesanos; en 2007, la Sevilla de la Generación del 27. Para 2008 hemos pensado unir el carril-bici, gran novedad, al centenario del hombre de la copla y de las coplas: el sevillano Rafael de León (1908-1982).

Para participar en la Bicicultura 2008 no hará falta inscripción previa ni requisitos extraordinarios. La ruta será el viernes 14 de marzo por la mañana, final de trimestre y en Sevilla comienzo de todo: fiestas de primavera. Se saldrá sobre las ocho y media para terminar a las dos y media entre cerveza o comida. Sin policías que nos vayan abriendo el paso. Coste ninguno, presupuesto cero. Mayores o menores acompañados. En institutos y centros escolares el viernes de dolores se dedica a entrega de notas y atención a familiares, nada que no pueda hacerse un día antes por la tarde, para esa mañana de viernes ya estar libres de servicio.

Aparte, se pueden hacer biciculturas parciales por un motivo parcial: enseñar a quien no sabe, difundir la bici como modo de vivir la ciudad y las personas.

La Bicicultura, que empezó en Sevilla hace quince años, está en otras partes; en Italia y en Chile. Somos la vieja bici de El Cartero y Pablo Neruda y de países donde el coche no ha desplazado a la bicicleta, ciclismos hermanos. Estamos en la web: "bicicultura" y en el tfn. 669 823 890,

APÉNDICE. Léxico de la bicicultura.

acera. Parte de la calle destinada al paso de personas. Cf. calzada.

adoquín (no pavés). (ár. hisp. addukkán o addukkín, clás. dukkn, banco de madera o de piedra). 1.m. Piedra labrada en forma de prisma rectangular para empedrados y otros usos. Piezas de granito más o menos pulido para pavimentar las calzadas.

alcantarilla, boca de. (dim. de alcántara, ár. hisp. alqántara, ár. clás. qantarah, y este quizá del gr., centro de círculo). 1.f. Acueducto subterráneo, o sumidero, fabricado para recoger las aguas llovedizas o inmundas y darles paso.

alforja.(ár. hisp. alhurg, ár. clás. hurg). 1.f. Dos bolsas grandes y ordinariamente cuadradas, donde, repartiendo el peso para mayor comodidad, se guardan algunas cosas que han de llevarse de una parte a otra.

aparca-bicis, sing. y plu. Los hay de cepo: se ata una de las ruedas, o de arco de medio punto: se ata a la altura de la barra, sillín o manillar.

bici, biciclo, bicicleta. (de bi- y el lat. cyclus, rueda). 1.m. Vehículo de dos ruedas, cuyos pedales actúan directamente sobre una de ellas.

Bicicultura/bicicultura. Mayúscula cuando es evento: Bicicultura 2008.

bolardo. (ingl. bollard). 1.m. Poste de hierro colado u otra materia hincado en el suelo y destinado a impedir el paso o aparcamiento de vehículos. En coña y por su altura, los bolardos se dividen en bolardos (a media altura: te dan en las bolas), tobillardos (de baja altura: te joden los tobillos o el empeine) y rodillardos (te parten las rodillas).

borde, bordillo. (fr. bord, y este del franco bord, lado de la nave). Faja o cinta de piedra que forma el borde de una acera, de un andén, etc. Parte derecha de la calzadas que linda con las aceras, normalmente tachonada de husillos y bocas de alcantarillas a distinto nivel, por esa derecha deben circular las bicicletas.

cadenas, pitones, horquillas. Antirrobos.

calzada. Parte de la calle pavimentada para el paso de vehículos rápidos.

carril-bici. Nombre genérico que incluye acera-bici, espacios compartidos de uso mixto y espacios peatonales.

casco en ciudad no es obligatorio.

código. (lat. codĭcus, der. regres. de codicŭlus, codicilo). Conjunto de normas legales sistemáticas que regulan unitariamente una materia. El Código de Circulación es de 25 de septiembre de 1934, por decreto del Presidente de la República don Niceto Alcalá-Zamora y Torres. La bicicleta, con nombre de velocípedo, queda definido como "vehículo de dos ruedas accionado por la persona que lo ocupa".

comunidades. La ordenanza municipal no regula nada sobre aparcabicis en las comunidades.

dinamo o dínamo. (gr., fuerza). 1.f. Fís. Máquina destinada a transformar la energía mecánica en energía eléctrica. Dinamo de bicicleta, la que actúa por rodamiento sobre una rueda.

husillo. (dim. de foso, infl. por huso). Conducto para desaguar los lugares inundados o que pueden inundarse.

legislación, ley. (lat. lex, legis). La ley de tráfico se llama Reglamento General de Circulación (R.G.C.), antes Código de Circulación (C.C.). La legislación municipal recibe el nombre de ordenanza.

matriculación. En otros países se matriculan las bicicletas, en Sevilla no se contempla.

mosquetón. (de mosquete, del it. moschetto). 1.m. Anilla que se abre y cierra mediante un muelle.

ordenanza. (de ordenar). Preceptos referentes a una materia. Mandato, disposición, arbitrio y voluntad de alguien. *Ordenanza municipal.

parpadeante. Luminoso intermitente para la parte de atrás de las bicicletas.

peatón, na. (fr. piéton). Persona que va a pie por una vía pública. *Si peatona no le gusta, use el sinónimo viandante, "la viandante".

punto de amarre. árbol o señal de tráfico que hace el avío para atar la bicicleta.

reflectante. (lat. reflectĕre, volver hacia atrás). Prenda o dispositivo dotado de muchas facetas que devuelve la luz en múltiples direcciones.

registro de bicicletas. Son identificadores de bicicletas, no impiden el robo ni la venta ilegal. Sirven para acreditar y retirar nuestra bici del depósito municipal.

reglamento. (de reglar, lat. regulare). Colección ordenada de reglas o preceptos, que por la autoridad competente se da para la ejecución de una ley. Después del Código, Leyes de Tráfico ha habido dos: una de julio de 1989 y otra de marzo de 1990. El actual Reglamento General de Circulación es de noviembre de 2003, con modificaciones por Orden de julio de 2005 y Real Decreto de septiembre 2006.

sillín, altura del. Determina la fuerza del pedaleo y el pie a tierra. Cuanto más alto el sillín, más elegante y menos cansado resulta el pedaleo.

tándem. (lat. tandem, a lo largo de, dicho del tiempo y festivamente del espacio). 1.m. Bicicleta para dos personas, que se sientan una tras otra, provista de pedales para ambos.

timbre. No debe usarse contra las personas, lo educado es ceder el paso.

trasportín (no transportín. de traspuntín, ital. strapuntino, colchoncillo embastado). Asiento suplementario y plegadizo que hay en algunos coches. Soporte de una bicicleta o motocicleta para cargas pequeñas.

17/02/2008 21:14. Autor: bicicultura. bicicultura. Tema: documentos.

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